Los sobrevivientes de los terremotos en Venezuela se refugian en la fe

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Los sobrevivientes de los terremotos en Venezuela se refugian en la fe

Lapatilla agosto 02 2026, 8:18 pmPosteado en:  Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Una mujer llora durante una misa solemne en memoria de las víctimas del terremoto, en Caracas, Venezuela, el 24 de julio.MAXWELL BRICENO   A Renzo Román lo encontraron muerto entre los escombros de la OPP27 orando de rodillas. Era pastor de la iglesia cristiana de Caribe, en La Guaira, la zona más afectada por los dos terremotos del 24 de junio. Dos días antes le había dicho a su madre que Cristo venía por sus hijos y que, si Dios pedía que se fuera con él, no se echara a morir como hizo cinco años atrás, cuando falleció el primero de sus diez hermanos. Por: El País Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos —Mamita, ¿tú me puedes hacer una arepa? Porque el niño y yo tenemos hambre y Marisela no ha llegado— le pidió Renzo a su mamá antes de decirle sus últimas palabras—: Mamita, yo te voy a decir una broma a ti: tú sabes que vienen tiempos malos y tienes que estar tranquila. El cielo está falto de ángeles. La señora Iris entendió esas palabras como una despedida y no volvió a verlo. La tarde del fatídico miércoles 24 de junio, Iris salió de su casa como nunca solía hacer. Minutos después, el edificio donde vivía se hizo polvo. Renzo murió junto a su esposa y su hijo en una de las soluciones habitacionales que el Gobierno otorgó en 2009 a los damnificados de una tragedia anterior en La Guaira. “Ojalá la gente aprenda un poquito más de Dios, porque eso es lo que queremos todos. Mis hijos hacían santería y ya no quieren saber nada de es

Fuente: La Patilla — Ver nota original

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