
Para el alcalde del municipio El Callao, Coromoto Lugo, la situación responde a la falta de planificación del gobierno nacional y las autoridades regionales, entes que promovieron las actividades mineras sin tomar en cuenta factores como la reinversión, ampliación eléctrica y remediación ambiental Francesca Díaz | Radio Fe y Alegría Hasta 20 horas sin luz pasan los habitantes de localidades como Guasipati, El Callao y Santa Elena al sur del estado Bolívar. La situación arreció durante las últimas semanas, cuando los pobladores trancaron durante tres días un tramo de la Troncal 10 para exigir respuestas. El equipo de Radio Fe y Alegría se trasladó a la zona este sábado, al llegar, justamente se había ido la luz. La información ofrecida es que en Roscio se va desde las 9:00 de la mañana para llegar a las 2:00 de la tarde e irse antes del anochecer. A pesar de la situación, dos visiones colindan en un mismo sector: algunos ciudadanos parecen estar iracundos, decepcionados y hastiados; mientras que otro grupo, el que tiene más posibilidades, se ha ido “acostumbrando” y buscan alternativas como la compra de generadores eléctricos, aunque dicha solución acarrea nuevos inconvenientes como la obtención de combustible. “Es a cada rato que se va la luz. Es un atraso para los padres de familia y el país. ¿Cómo tú trabajas? Aquí se mueve todo a raíz de la minería y el comercio. El agua acá no sabemos lo que es agua por tubería, eso no existe, aquí se compra hasta el agua con la que te vas a bañar y es costoso. El paro se hizo el viernes y hubo trancas, pero eso siempre se hace y no se llega a nada. Esa problemática empezó en El Callao a raíz de que entraron todas esas empresas acá”, declaró María Briceño, cosmiatra y dueña de local en el municipio. Caminando por las calles de El Callao, es inevitable pensar en el contraste entre un pueblo rico en cilindros mineros y empresas mixtas, de donde salen kilos de oro al mes, y cuyas calles permanecen empobrecidas y a oscuras. “El problema eléctrico tiene años. Una institución como la Alcaldía debería tratar esos asuntos como el ordenamiento territorial. Aquí hay más de 2000 molinos clandestinos que se han pegado de las líneas eléctricas y ha fallado mucho. Tienen que tomar consideración de esas cosas, organizar eso para evitar esos colapsos. Hay que ponerle la mano a esto”, destacó Simón Fitipaldi, comerciante de El Callao. *Lea también: Mercado inmobiliario se reajusta tras sismos: sube demanda de alquiler y cae compraventa Para el alcalde del municipio El Callao, Coromoto Lugo, la situación responde a la falta de planificación del gobierno nacional y las autoridades regionales, entes que promovieron las actividades mineras sin tomar en cuenta factores como la reinversión, ampliación eléctrica y remediación ambiental. Meses atrás, en el marco de los Carnavales 2026, Lugo afirmó que la población de El Callao pasó de unas 30.000 personas a 100.000 tras la instalación del Arco Minero del Orinoco, pero nunca se hizo una adaptación real en materia de servicios públicos. “Se vino mucha gente de diferentes partes del país y todos los servicios colapsaron. Un Arco Minero que ha destruido todo. Por ejemplo, el río Yuruani lo destruyeron, no se contempló inversión social, un hospital construido hace 40 años, un sistema eléctrico de hace también 40 años… La gente está reclamando sus derechos y la gente decidió salir a manifestarse”, explicó el alcalde en entrevista exclusiva con Radio Fe y Alegría. “La gobernadora que representa al poder Ejecutivo debe entender que la situación eléctrica no es desde hace un año, la solución no es darles gasolina a los molineros, los recortes de 3 a 6 horas. La solución requiere voluntad política del gobierno nacional, para implementar la compra de un transformador en la subestación de El Chocó, que tiene más de 30 años y está colapsada. Yo como alcalde fui a hablar con el gerente general de Corpoelec, quien me explicó que hacía falta un transformador, que había que compra
Fuente: Tal Cual — Ver nota original
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